Cada vez resulta más importante estudiar y valorar la sostenibilidad ambiental en las producciones agroalimentarias, así como la eficiencia productiva de las parcelas agronómicas. Una de las metodologías utilizadas para ello es una adaptación del cálculo de la Huella Hídrica y la Huella de Carbono, añadiendo cálculos de índices de eficiencia productiva a nivel de parcela.

Uno de los principales retos a los cuales se enfrenta la humanidad en las próximas décadas es equilibrar el incremento de demanda de alimentos con la sostenibilidad ambiental del planeta. La agricultura ya representa uno de los mayores impactos ambientales, pero los ratios actuales de crecimiento de la población y de consumo doblarán la demanda de alimentos el año 2050. Hay una respuesta en la “intensificación sostenible” de la agricultura, incrementando rendimientos (kg/ha) y reduciendo simultáneamente el impacto ambiental.

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Es posible incrementar estos rendimientos productivos de un 45 % hasta un 70% mejorando las prácticas y la gestión de los cultivos; esta es la clave para reducir el impacto ambiental de la agricultura, eliminando el exceso de fertilización y de irrigación y mejorando, a la vez, los rendimientos y la calidad.

A través de la evaluación de unos indicadores de eficiencia productiva y sostenibilidad ambiental se puede hacer un diagnóstico para valorar la situación actual de unas producciones como punto de partida de cara a implementar las medidas adecuadas de sostenibilidad y mejora de los procesos productivos.

La huella hídrica, de acuerdo a la metodología de cálculo más reconocida actualmente, la Water Footprint Network (WFN; Hoekstra l 011), y la huella de carbono (según metodología ACV, PAS 2050.1 y ISO 14047), son los indicadores considerados más representativos para evaluar la sostenibilidad ambiental de un proceso productivo.

La huella hídrica es un indicador de uso de agua que tiene en cuenta tanto el uso directo como indirecto por parte de un consumidor o productor. La huella hídrica de un individuo, comunidad o explotación se define como el volumen total de agua dulce que se utiliza para producir los bienes y servicios consumidos por el individuo o comunidad así como los producidos esa explotación.

A la hora de realizar comparativas y de comunicar los resultados, las huellas hídricas han de considerarse por separado (verde, azul y gris) y ha de relacionarse con el ahorro de agua, y no con el consumo. Hay que trabajar en términos de reducción de la huella hídrica gris (contaminación por nitratos) y de la huella hídrica azul (consumo). Al calcular la huella hídrica es muy importante diferenciar cada cultivo. A modo de ejemplo y a nivel general, la huella que produce el cultivo de fruta dulce es similar a la de la viña, y en el caso del olivo estos valores son mucho más altos ya que el olivo tiene un rendimiento (kg/ha) inferior.

La huella de carbono se conoce como la totalidad de gases de efecto invernadero (GEI) emitidos por efecto directo o indirecto de un individuo, organización, evento o producto. Una vez conocido el tamaño y la huella, es posible implementar una estrategia de reducción y/o compensación de las emisiones y acciones que contribuyen a incrementar su valor.

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eFoodPrint ENV es un referente como herramienta online que permite obtener indicadores como la huella hídrica y la huella de carbono mediante datos primarios de las producciones agrarias; así como indicadores agronómicos y económicos de eficiencia productiva y una innovadora evaluación del manejo de riego en parcela. Estos indicadores permiten evaluar y/o clasificar diferentes técnicas productivas, producciones y/o productores para posteriormente plantear acciones de mejora productiva.

Los cálculos están validados por entidades certificadoras DNV-GL y KIWA, de acuerdo a la metodología de WaterFootPrint Network para Huella Hídrica y PAS 2050 e ISO 14064 para Huella de Carbono, de forma que queda validada la metodología de cálculo y a la vez se pueden plantear acciones de benchmarking. eFoodPrint ENV está adaptado a la gran mayoría de producciones agrícolas (frutales, vid, extensivos, invernaderos, etc.) y es aplicable a escala mundial.

Los indicadores que facilita eFoodPrint ENV permiten evaluar el cumplimiento de diferentes Normativas de Calidad Internacionales (LEAF) en apartados específicos como sostenibilidad ambiental, uso del agua de riego y fertilizantes. Si, además, se dispone de la herramienta Hesperides, que permite recuperar los datos primarios propios de un cuaderno de campo, se puede realizar un análisis muy exhaustivo.

A través de estos índices cuantificables y mediante un diagnóstico agronómico para cada parcela se pueden definir vías y medidas para mejorar el valor de los indicadores, de cara a la sostenibilidad ambiental y a la eficiencia productiva, siendo clave en el planteamiento estratégico de cada explotación.

Si la evaluación de la huella hídrica y la huella de carbono se hace de forma sistemática a lo largo de campañas consecutivas en parcelas representativas de una explotación, se aporta una visión muy clara del estado de una finca y su producción, facilitándose así la toma de decisiones orientadas a maximizar la rentabilidad, la sostenibilidad y la eficiencia. Este análisis puede, a su vez, utilizarse como herramienta argumental y técnica para plantear acciones de marketing.